
Hoy día 12 de agosto es el día de la juventud y os preguntaréis ¿qué es ser joven hoy en día en este pleno siglo 21?
Bien, os voy a contar que ser joven hoy en día depende de tu situación económica. Si perteneces a una clase social alta, quizás te puedas permitir ir a un psicólogo si tienes problemas mentales y adquirir una vivienda, pero si eres de clase trabajadora, vas mal amiga y es que, en verdad, ¿qué es ser joven hoy en día?
Pues se me ocurre decir que somos una generación que posiblemente viva peor que nuestros padres, empezando que somos la gran mayoría que hemos crecido con la palabra crisis desde 2008, hemos ido encadenando crisis tras crisis tanto económicas como biológicas tras la COVID-19, que fue un punto de inflexión. Al tener que encerrarnos, resurgieron muchas problemáticas como la salud mental; hemos aprendido dos palabras nuevas: depresión y ansiedad, y cómo no tenerla si vivimos en un mundo donde se espera de todos, todas y todes nosotros, nosotras y nosotres que tengamos que estar en guardia siempre, lideremos todo, que produzcamos, que tengamos hijos… Pero, ¿cómo? Si hoy en día no hay trabajo y si lo hay, es precario. En otros te exigen experiencia, pero ¿de dónde cogemos experiencia si no nos dejan trabajar? Sumado a que por las razones que sea me quiero ir de casa de mis padres, lo más probable es que si podamos, en vacaciones con un B&B en cualquier parte de España con la pareja o amigos, debido a la turistificación de nuestros barrios, que cada vez hay más y más pisos y apartamentos turísticos en vez de pisos o apartamentos donde la gente joven podamos vivir a precios regulares y bien asesorados, sin fondos buitre. Y sí lo sabemos, hay bonos, hay ayudas, pero estamos hartos de que los problemas de los, las, les jóvenes nos pongan parches a nuestros problemas con ayudas y bonos que a una parte de la población no llega, y tengamos que encadenar trabajos que puede que ni nos lleguen ni para una habitación, y si nos llega, muchas de estas es como vivir en un cubículo de cárcel y es que los, las, les jóvenes que trabajan tienen que destinar como la mitad de su sueldo en ello.
Esto y mucho más crean incertidumbre y nacen las depresiones y ansiedades, con finales en suicidios, que en España ya es la primera causa de muerte no natural en jóvenes, y lidera un ranking de país donde destaca el consumo de opiáceos y ansiolíticos. Y sumado a esto, que tenemos una sanidad mental muy escasa, donde si quieres ser atendido como mereces, debes ponerte en manos de clínicas privadas como 50 € la sesión, porque si quieres por la sanidad pública de tu país, lo más probable es que te den cita para enero de 2025, dando lugar a finales muy trágicos.
Pero no todo es malo. En estos últimos años hemos demostrado que las juventudes estamos comprometidas con las causas de injusticia y la solidaridad, como por ejemplo en el contexto del genocidio que Israel reincide sobre Palestina y las acampadas que se han organizado en las universidades públicas del territorio español en solidaridad con las acampadas de estudiantes en modo protesta por el fin del genocidio en USA, y que estas eran desmontadas por las fuerzas policiales y se sucedían detenciones a estudiantes que protestaban. Y nuestro orgullo es que la primera acampada en este contexto que ha sucedido es en la Universidad de Valencia, y es que la juventud también estamos viviendo en clave de guerra, viendo el horror del mundo.
La juventud también se viste de deportividad. Hace solo un mes vibramos con nuestra roja y con dos jóvenes Nico Williams y Lamine Yamal, dos jóvenes hijos de inmigrantes y chicos de barrio y racializados, 22 y 17 años respectivamente. Ellos dos nos proclamaron campeones de Europa, lanzando el mensaje de que ellos y sus padres son personas que vienen a nuestro país para aportar talento porque nadie es ilegal, que puedes ser de barrio e hijos de inmigrantes y tener sueños y alcanzarlos, y que esto ha hecho que tiemblen los cimientos del racismo que aún impera en nuestra sociedad, y por una vez nos demos cuenta de que esas personas son iguales que todos, todas y todes.
Como podemos observar, hay cosas que aún nos quedan por hacer, pero hoy es un día de sentirnos orgullosos, orgullosas y orgulloses de todo lo que enfrentamos y superamos en colectividad, nuestra implicación ya sea a nivel asociativo o político para que así sea. Aunque una parte adultocentrista piense que no hacemos nada, hacemos y mucho, que somos presente y futuro en la historia y aportamos innovación y otras miras, y que somos capaces de cambiarlo todo. Así que hoy es día de celebrar y seguir luchando por un mundo más justo, libre, igualitario y común para todos, todas y todes.
Escrito por Andrea Repullo, integrante del Círculo de Podem Torrent.
